Las Clases

Las clases son siempre distintas, siempre nuevas. Por un lado entran en juego multitud de factores, la mayoría de los cuales se nos escapan: nunca sabemos a dónde vamos a llegar ni por qué lugares vamos a transitar, si bien descubrimos una fuerza conductora en la que podemos confiar nuestro proceso. Por otro lado también voy adaptándolas a las necesidades y demandas de los distintos grupos y de las personas que los conforman. A la vez sigo siempre un cierto orden que nos ayuda a adquirir un estado de Presencia y a insertar estos Movimientos y Danzas dentro de la vasta Enseñanza a la que pertenecen.

Siempre comenzamos con una meditación que nos permite encontrarnos a nosotras mismas en el cuerpo, centrarnos y acogernos en el instante preciso tal como somos, tal como estamos.

Antes de empezar con los Movimientos realizamos una lectura en voz alta del texto que nos da las pautas para llevar a cabo el trabajo interno concreto que exploramos ese día. Son textos eminentemente prácticos del Cuarto Camino (nombre que recibe la Enseñanza de Gurdjieff) que nos ayudan a entender las ideas a través de la experiencia, a través del cuerpo.

El aprendizaje de los Movimientos ocupa la mayor parte del tiempo; requieren atención, vigilancia, cuidado, respeto, silencio y quietud interna. La riqueza que ofrecen es difícil de definir y de alguna forma escapa al lenguaje ordinario.

Podemos decir que a través de ellos comenzamos un proceso de conocimiento de sí que va a permitirnos ver nuestro círculo de automatismos y conducirnos al desarrollo de nuestra conciencia, a una nueva posibilidad de pensamiento, emoción y acción, siempre en conexión con el cuerpo.Los ejercicios dirigidos de sensing (profundizar en las distintas sensaciones físicas) son parte importante del Trabajo porque nos enseñan a percibir los movimientos internos y nos abren a percepciones sutiles proporcionando una mayor calidad de presencia en el cuerpo.

Hay también un espacio más lúdico para conocernos a través del humor, la danza libre y divertidos y variados ejercicios.

En la mayoría de los encuentros hay un tiempo para explicar las ideas y conceptos más importantes del Cuarto Camino.

Generalmente concluimos el día con una rueda para compartir y aprender a través de las vivencias propias y de las demás compañeras.

No son simples clases de danza, ni lo importante es tener aptitudes especiales para el movimiento. Todo lo que se necesita son ganas de conocerse a sí mismo y de vivir una vida más auténtica y honesta.

Son clases abiertas a todas las personas que quieren estudiar el lugar que ocupa el cuerpo en su trabajo interno de transformación. Ofrecen un gran número de posibilidades de acuerdo con el momento que vive cada una y el grupo. Los ejercicios también se adaptan a las habilidades de cada una y del grupo.